Santa Anita: Encuesta alcaldía 2014

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CAPITULO VI
DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO
6.1. Origen
6.2. Evolución
6.3. Objeto e importancia del derecho internacional privado
6.4. Fuentes nacionales y fuentes internacionales en derecho internacional privado
6.5. Importancia de la costumbre internacional, la jurisprudencia y la doctrina
BIBLIOGRAFIA

 

CAPITULO VI
DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

6.1. Origen
Aun cuando las situaciones más críticas, cuando la violencia pautaba las relaciones entre los centros de poder independientes, siempre existieron reglas de juego preestablecidas, o pactadas de alguna manera por las partes, aceptadas y respetadas como un complemento de las relaciones de fuerza. Puede afirmarse que hasta muy avanzada la época histórica, las reglas de juego aplicadas a esas relaciones no poseyeron caracteres jurídicos y que se fundaban en concepciones religiosas, o ciertas veces en planteos filosóficos y morales.

Si se atiende específicamente a los documentos y datos de la historia, se encuentra la existencia de reglas que regulan las relaciones entre centros de poder independientes, las que se remontan a más de 5000 años. El acuerdo más antiguo de que se tiene noticias es el celebrado en el 3200 adC. entre las ciudades caldeas de Legash y Umma por el cual ambas fijan sus fronteras después de una guerra. Otro acuerdo sería el celebrado entre los egipcios y los hititas por el cual se acuerda sobre el reparto de zonas de influencia.

En cuanto al origen del Derecho Internacional Público podemos afirmar la existencia de dos posiciones:

a. Algunos autores sostienen que este Derecho existe desde que los pueblos primitivos mantuvieron relaciones comerciales, establecieron alianzas, sometieron sus problemas a la decisión de un tercero, respetaron las inviolabilidad de sus enviados, etc.
b. Quienes niegan la existencia del Derecho internacional en la antigüedad, y ubican su origen a partir del momento en que se dan los supuestos básicos para la existencia de un sistema tal cual funciona en la actualidad: una pluralidad de Estados nacionales que se reconocen como jurídicamente iguales, que se atribuyen en exclusividad el atributo de soberanía y que están dispuestos a regular sus relaciones por normas jurídicas sin menoscabar por ello su carácter de soberanos. Estos autores sitúan el momento histórico en que esos hechos se dan y aparece el Derecho internacional a partir del siglo XVI o más precisamente a mediados del siglo XVII con los tratados de Westfalia de 1648.

6.2. Evolución
Antigüedad
Debe aceptarse que ya en épocas prehistóricas existieron ciertas reglas de relacionamiento entre los distintos grupos, se entiende esto a partir de la complejidad de los primeros rastros históricos que se poseen, lo que hace suponer que se llega a ellos después de una larga evolución.

Con respecto a la antigüedad histórica; entre los Centros de Poder independientes del antiguo Oriente las relaciones fueron frecuentes y dieron origen al surgimiento de institutos y reglas. En esta época aparecen los acuerdos en los que se van delineando antecedentes de los tratados de paz y alianza. Se concluyen acuerdos sobre intercambio de bienes, se elaboran compromisos respecto a solución pacífica de desacuerdos a través de prácticas similares al arbitraje; se trabaja en la fijación de fronteras, su inviolabilidad y reparto de zonas de influencia; se dan remotos antecedentes de los actuales institutos de asilo y extradición. También se coincide en ciertas reglas de protocolo, se aceptan algunas limitaciones en el uso de la fuerza, comienza a aparecer el concepto de guerra santa y neutralidad; se perfeccionan las técnicas de negociación, las prácticas del respeto a los enviados, etc.

Derecho internacional clásico
Las relaciones internacionales en este período se caracterizan por integrarse en un esquema homogéneo de equilibrio de poder multipolar con epicentro en Europa, donde las potencias compiten entre sí limitadas por estrictas reglas de juego a partir de las cuales se lanzan a la conquista y colonización de la periferia.

Para regular estas relaciones Europa crea un sistema jurídico: el Derecho Internacional clásico el cual es impuesto también a los demás Estados no europeos ya sea por gravitación de poder o a través de dominio colonial.

Los Tratados de Westfalia (1648) suscritos por la mayoría de las potencias europeas ponen término a la guerra de los Treinta Años. Se trata de acuerdos que en un principio tuvieron un carácter más político que jurídico, y constituyeron el punto de partida a un nuevo sistema político y jurídico internacional.

Los Tratados de Westfalia sirvieron para el desarrollo del Derecho Internacional Público y constituyen la base de la sociedad internacional moderna, integrada por múltiples Estados que disponen del atributo de soberanía y se reconocen como jurídicamente iguales.

Durante el siglo XVII la política de los Estados fomenta la práctica de reunir congresos internacionales. El derecho de los tratados adquiere un nuevo impulso renovador, negociándose en congresos, aunque todavía no se concluyan acuerdos multilaterales. También se cobran importancia elementos jurídicos tales como el dogma de la santidad de los acuerdos y el de la inviolabilidad de los tratados (pacta sunt servanda), aunque se admite la cláusula rebus sic stantibus.

La Primera Guerra Mundial demostró la fragilidad del sistema de seguridad en el que se confiaba para evitarla y las violaciones de los acuerdos evidenciaron que el equilibrio ya no era un regulado óptimo. A su término se intenta realizar un reordenamiento de los Centros de Poder, afianzar las organizaciones internacionales, afirmar el derecho y establecer un sistema de seguridad colectiva que procure la paz por otras vías distintas a aquellas que fracasaron.

Se crea la Sociedad de las Naciones sobre la idea de cooperación internacional, dando facultades a sus órganos para prevenir y evitar la guerra e instaurando el primer sistema de solución pacífica de controversias: la Corte Permanente de Justicia Internacional.

A pesar de los intentos por restaurar el sistema de equilibrio internacional no se logran los objetivos y se produce la Segunda Guerra Mundial.

Derecho Internacional contemporáneo
En este período se crea la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que constituye un foro universal, democrático, en el cual se encuentran representados todos los Estados.

Los artículos 1 y 2 de la Carta de las Naciones Unidas constituyen la base ideológica que propiciará cambios jurídicos revolucionarios. La Carta siente los siguiente principios: cooperación internacional de todos los Estados para el mantenimiento de la paz y seguridad internacional; reafirmación del principio de igualdad soberana y jurídica de los Estados; se prohíbe el uso y amenaza de la fuerza en las relaciones internacionales.

A partir de la década de los 60, y basándose en la Carta de la ONU, una gran cantidad de Estados nacen a la vida independiente, cuando se produce el fenómeno político de la descolonización. Con el surgimiento de estos nuevos Estados, la ecuación política de poder en el mundo cambia.

Se está ante un sistema heterogéneo de poder distribuido en dos centros: Estados Unidos y la URSS.

Derecho Internacional adecuado a la tecnología nuclear
Gracias a la gran comunicación que permite la tecnología el Derecho Internacional Público evoluciona a gran velocidad, a diferencia de lo que ocurría en el pasado, donde las comunicaciones eran muy lentas y se tardaban meses en conocer lo que sucedía al otro lado del mundo.

Derecho Internacional actual
Durante el siglo XXI nos encontramos frente a un sistema homogéneo de poder, centralizado en EEUU, esto puede llevar a algunos países a querer mover ese centro de poder hacia otros países.

Aunque los principios fundamentales han permanecido los mismos, hemos asistido a un enriquecimiento constante de sus normas y de sus instituciones y a ciertos cambios de concepción y tratamiento. Se han universalizado sus dimensiones y al mismo tiempo han caducado varias normas e instituciones viejas.

Ese progreso ha oscurecido un tanto el panorama general de la disciplina y ha sido fuente de ilusiones bastante peligrosas. La aplicación de este orden jurídico se ha quedado atrás del desenvolvimiento que se persigue y se notan desajustes. Tampoco la posición del estado individual ha correspondido al adelanto del derecho de gentes.

 

6.3. Objeto e importancia del derecho internacional privado
Tiene como objeto resolver los supuestos de hecho en los cuales aparece un elemento extranjero, Francia agregó a este objeto, y con ella todos los países del Derecho Románico, la nacionalidad y el Derecho de los extranjeros, involucrando las relaciones que pudieran afectar el Derecho Privado a base de la conexión con el extranjero. Se concluye de aquí que el Derecho Internacional Privado tiene por objeto señalar, de dos o más ordenamientos jurídicos distintos, cual de ellos es el que se debe aplicar para resolver el asunto que se hubiera planteado.

Se plasman también aquí, otros estudios referidos al Objeto del Derecho Internacional Privado:
1. La dialéctica entre la norma y la relación jurídica como elemento caracterizador del objeto de Derecho Internacional Privado.
2. Situación privada internacional:
o Delimitación del elemento extranjero.
o Relevancia del elemento extranjero.
o Relatividad del elemento extranjero.
o Carácter privado de la relación.

6.4. Fuentes nacionales y fuentes internacionales en derecho internacional privado
o Fuentes nacionales.- ley, toda ley dado dentro de un foro; jurisprudencia, tribunales supremos jurisdiccionales; costumbre, los hechos se convierten en normas; doctrina, son las opiniones, los estudios y análisis;

o Fuentes internacionales.- derecho convencional, se refiere a los tratados; jurisprudencia, se trata de ejecutoría de tribunales, ejemplo: pacto andino y el tratado arbitral de la haya; costumbre, de acuerdo a los hechos de los países de integración; doctrina, se basa en la doctrina europea

6.5. Importancia de la costumbre internacional, la jurisprudencia y la doctrina
Costumbre internacional
 Costumbre: Hábito, modo habitual de obrar o proceder establecido por tradición o por la repetición de los mismos actos y que puede llegar a adquirir fuerza de precepto.

El Derecho Internacional se adapta. No hay tiempo definido para considerar una conducta como Costumbre. Usualmente se considera un período de 12 a 13 años.

 Costumbre internacional: Ley no escrita, considerada como vinculante por su uso y puesta en práctica a través del tiempo, fuente de la ley internacional

Hasta el siglo XX, la costumbre internacional fue la fuente más importante del Derecho Internacional, pues el Derecho Internacional Clásico era un derecho relacional entre los Estados.

A partir del siglo XX, con el paso de la coexistencia hacia la cooperación entre los Estados, se ha acudido al Tratado Internacional para regular estas relaciones de interdependencia creciente entre los Estados.

La costumbre internacional decayó en su uso porque el Derecho Internacional Clásico era un Derecho eurocéntrico, hecho a la medida de las necesidades de Europa. Conforme otros países fueron adquiriendo la independencia, se acrecentó una posición crítica por parte de los mismos hacia este cuerpo de costumbres internacionales que no reflejaban sus intereses. Esta nueva situación provocó que estas normas fueran progresivamente modificadas a través de tratados internacionales.


La jurisprudencia
La importancia de la jurisprudencia se puede resumir en los siguientes puntos, que sin ser los únicos dan muestra suficiente de tal relevancia:

1. La norma jurisprudencial permite al juzgador trasladar la típica generalidad y abstracción de la ley hacia la concreción del caso concreto, puesto que aun sin ser tan particular como la propia sentencia, representa un acercamiento importante a las cambiantes necesidades del momento. En este sentido, la norma jurisprudencial frecuentemente hace de puente entre las normas típicamente generales -la ley, el reglamento, el tratado, etcétera- y la norma particular y concreta que resuelve un caso controvertido -la parte dispositiva o resolutiva de la sentencia-,
2. En conexión con el punto anterior se puede sostener que la jurisprudencia presenta hoy en día mayor agilidad reguladora que la labor del legislador, ya que el surgimiento de los criterios y precedentes jurisprudenciales se verifican con más prontitud y rapidez que las decisiones de los parlamentos u órganos legislativos que actualmente están agobiados por tantas funciones distintas de la de crear leyes. De este modo, la jurisprudencia contribuye a completar el ordenamiento y muchas veces los criterios que se han adoptado por vía jurisprudencial se recogen posteriormente en leyes del Congreso;
3. Es creadora de nuevas figuras jurídicas y modeladora de las ya existentes; esto significa, por ejemplo, que en ocasiones los tribunales encargados de la creación jurisprudencial deben crear nuevas reglas para solucionar un caso concreto, realizando una labor integradora y no meramente interpretativa del ordenamiento.

La doctrina
Una doctrina es un conjunto de ideas o creencias que se dan por ciertos y que se inculcan mediante la enseñanza (adoctrinar / catecismo o doctrina cristiana).
 
Es lo que piensan los distintos juristas respecto de los distintos temas del derecho, respecto a las distintas normas. Carece de toda fuerza obligatoria, aunque es importante fuente mediata del derecho y su valor depende del prestigio del jurista que la ha emitido o formulado.

La primera idea que nos sirve de referencia, cuando hablamos de doctrina tiene que ver con su carácter de fuente del derecho.  Ello nos obliga a  revisar los  conceptos tradicionales de doctrina para  entender a qué nos referimos con este concepto. Adelantamos que hacemos caso omiso de la ambigüedad del concepto fuente del derecho, ya que en ocasiones dicho término se ha interpretado como origen del derecho, en otras como causas que generan el derecho, en otras como fundamento del derecho, y un argo etc. que no conviene traer a colocación.

 

BIBLIOGRAFIA

ARELLANO GARCÍA, CARLOS:
Derecho Internacional Público, Porrúa, S.A., México 1993.
 
BURGOA, IGNACIO:
Derecho Constitucional Mexicano, Porrúa, S.A., México, 1999.
 
SEARA VÁZQUEZ, MODESTO:
Derecho Internacional Público, Porrúa, S.A., México 1974.
 
SEPÚLVEDA, CÉSAR:
Derecho Internacional, 20ª edición, Porrúa, S.A. México, 2000.
 
MANUEL J. SIERRA,
Tratado de Derecho Internacional Público, 4ª edición, Porrúa, S.A., México, 1963.

 


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